Lun. May 20th, 2024

“Esto es una persecución política, una persecución como nunca antes. Es un asalto a EE UU. Y por eso estoy muy orgulloso de estar aquí. Esto es un asalto. Contra nuestro país. Y es un país que está fracasando”. Las únicas palabras de Donald Trump a su llegada este lunes al tribunal de Manhattan (Nueva York) donde será juzgado por el supuesto pago de un soborno a una actriz porno —la primera causa penal de las cuatro que afronta— no añaden nada nuevo a su habitual memorial de agravios: el candidato a la reelección en noviembre que dice ser víctima de una caza de brujas política.

Trump ha llegado puntual, a las 9.30 de la mañana (hora local), a la planta 15ª del número 100 de Centre Street. En el pasillo de acceso no aceptó preguntas de los periodistas congregados y se limitó a ofrecer su propio argumentario: la ocasión de convertir el paseíllo judicial en un plató con fines electorales estaba servida en bandeja.

El juicio, presidido por el magistrado Juan Merchan, de origen colombiano, arranca con la selección del jurado. El cuestionario al que serán sometidos los candidatos potenciales —un centenar este lunes— ha sido hecho público, y se prevé que en el proceso queden automáticamente excluidas del jurado las personas que no respondan adecuadamente, según el baremo de fiscales y defensa, en función de sus respuestas al cuestionario.

Los abogados pueden rechazar a cualquiera “por causa” cuando sus respuestas sugieran que el aspirante puede no ser imparcial. Cada parte también puede rechazar a 10 por casi cualquier motivo mediante “recusaciones perentorias”. El proceso terminará cuando se elijan los 12 miembros titulares del jurado y hasta seis suplentes.

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