Vie. Abr 12th, 2024

La obesidad, una patología que en nuestra sociedad afecta a más de mil millones de personas y en constante crecimiento, se caracteriza por un aumento de la grasa corporal, y constituye un factor de riesgo para un conjunto de enfermedades, entre las que figura el riesgo cardiovascular, la diabetes, el cáncer, el derrame cerebral, la hipertensión, la COVID, los problemas articulares, y un largo etc, que suponen serias limitaciones en las expectativas y calidad de vida de las personas afectadas. Esta enfermedad por su alta prevalencia está considerada por la Organización Mundial de la Salud como una prioridad en el ámbito de la salud pública y consecuentemente es un área fundamental de investigación.

Por ello, un grupo multidisciplinar y multicéntrico integrado por investigadores en distintos centros españoles ha abordado el estudio de los mecanismos implicados en la generación de obesidad. Un estudio ejecutado mediante la utilización de una diversidad de tecnologías genómicas, estudios de metabolismo, de bioquímica, de secuenciación masiva de ADN, de generación de ratones modificados genéticamente, con el resultado de la identificación de nuevos mecanismos a través de un gen implicado en el control de la misma.

El trabajo llevado a cabo en el CSIC en colaboración con investigadores del CNIC, y de la Universidad Rey Juan Carlos de Alcorcón, y publicado en los Proceedings of the National Academy of Sciences (PNAS) identifican el gen, Dido, necesario para el desarrollo del tejido adiposo. En el trabajo, los autores demuestran la capacidad de este gen para prevenir, incluso en situaciones de alimentación con dietas enriquecidas en grasas, la generación de las células del tejido adiposo responsables de la obesidad. El gen Dido actúa a través de mecanismos que regulan la expresión de genes fundamentales para la actividad metabólica asociada a la generación de la grasa. Este gen, que ha sido identificado y estudiado previamente en el laboratorio del CSIC por su capacidad de participar en la diferenciación de las células madre embrionarias, adquiere así una nueva función, su capacidad de regular la generación del tejido adiposo.

Estos resultados, si bien han de ser tomado con cautela por haber sido obtenidos en ratones experimentales, pueden tener importantes implicaciones terapéuticas en el control de la obesidad y en las patologías metabólicas asociadas en humanos, porque el estudio de los mecanismos moleculares y estructurales ya conocidos del gen Dido, abren una nueva ventana para la identificación de nuevos compuestos terapéuticos con la misma actividad.

En similitud con Dido, reina de Cartago que no logra retener a Eneas a su lado y decide poner fin a su vida, la presencia de mutaciones de este gen, Dido, que regula la diferenciación de los adipocitos, previene la generación y acumulación de estos, evitando de esta manera la formación de la grasa y consecuentemente previniendo la obesidad. La mitología de la reina de Cartago, espectacularmente recogida en la ópera Dido y Eneas del dramaturgo y poeta Nahin Tate y música de Henry Purcel, trasciende así a su papel mitológico y cultural y se extiende con una nueva visión con su incorporación en la ciencia.

Carlos Martínez Alonso es investigador del departamento de Inmunología y Oncología del Centro Nacional de Biotecnología. Ha sido también presidente del CSIC y secretario de Estado de Investigación.

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