Lun. May 20th, 2024

A España le ha tocado la lotería astronómica. Tras el eclipse total que el lunes recorrió Norteamérica, la atención de astrónomos de todo el mundo se centrará en el norte, sur y levante españoles, que recibirán tres eclipses de la máxima categoría en tres años consecutivos, de 2026 a 2028; los dos primeros serán totales y el último, anular. Si poder ver un eclipse total pasando por una ubicación es algo que normalmente sucede, como mucho, una vez en la vida de una persona —de media, tienen que transcurrir casi 400 años para que se repita—, la casualidad que veremos en los próximos años resulta inédita en la historia moderna.

La expectación será máxima en el primero, el 12 de agosto de 2026. “Es el siguiente eclipse total en todo el mundo, el primero en Europa desde 1999 y, además, España es el único país donde podrá verse con garantías”, explica Alejandro Sánchez, investigador del departamento de Física de la Tierra y Astrofísica de la Universidad Complutense de Madrid, quien en los últimos 25 años ha recorrido el mundo detrás de este fenómeno y ha conseguido ver seis eclipses totales.

Tras iniciarse en el Ártico, pasar por Groenlandia y rozar la punta occidental de Islandia, el eclipse total de 2026 entrará por la costa gallega y asturiana a las 19:30, según el actual horario de verano, y empezará a ser total casi una hora después. La banda de totalidad cruzará el norte de España hacia la costa de Valencia, Alicante y Tarragona y luego pasará por las islas Baleares, justo antes de morir en el mar Mediterráneo. El Observatorio Astronómico Nacional señala que el eclipse total cruzará numerosas capitales de provincia, pero también apunta un inconveniente: “España está situada al final del eclipse total, por lo que este sucederá cuando el Sol se esté poniendo, y ya muy cerca del horizonte”.

David Galadí, representante del nodo español de la Oficina para la Divulgación de la Unión Astronómica Internacional, señala las dos dificultades que tendrá ver este eclipse: “Por un lado, la fase de totalidad será corta, de algo menos de dos minutos en la línea de centralidad [que marca la duración máxima del eclipse total y pasa muy cerca de Oviedo, Soria o Palma de Mallorca]; y además, al producirse a baja altitud sobre el horizonte, será fácil que cualquier obstáculo, nubes bajas o una ligera bruma impidan la visión del Sol”.

Desde la Universidad Complutense, Alejandro Sánchez y su equipo han desarrollado unos mapas interactivos que tienen en cuenta multitud de factores que afectan a la visibilidad del eclipse en cada punto por el que pasa. Desde la probabilidad de nubosidad o cielo despejado hasta las zonas donde no podrá verse porque el Sol ya se habrá ocultado detrás de montañas, árboles, edificios o colinas cuando comience el eclipse total. Sánchez espera que su mapa ayude a “poder anticipar qué ubicaciones serán buenas para contemplar tanto ese como los otros grandes eclipses que pasarán por España en los próximos años”.

El siguiente eclipse total, la mañana del 2 de agosto de 2027, también se producirá en pleno verano. Pero comparado con el de 2026, tendrá las ventajas de que su fase de totalidad será más larga y que se producirá a una mayor altura sobre horizonte, cuando el Sol esté aún elevándose. En Ceuta, el punto español más cercano a la línea de centralidad, se producirá la duración máxima y alcanzará los cuatro minutos y 48 segundos, según los cálculos del Observatorio Astronómico Nacional. “En la península Ibérica, Cádiz tendrá lugares privilegiados para observar el eclipse total durante más de dos minutos”, según explica David Galadí. La banda de totalidad también pasa por la costa de Málaga, Granada y Almería, pero estará más centrada en el norte de Marruecos y, esta vez, el punto álgido del eclipse ocurrirá en Egipto, con una fase total de más de seis minutos y medio en Luxor, donde se verá con el Sol en lo más alto del cielo.

A quien envidie las condiciones de ese eclipse en Egipto, Joaquín Álvaro, presidente de la Federación de Asociaciones Astronómicas de España, le recuerda que “el hecho de ver un eclipse total, ya sea más alto o más bajo, te cambia la vida”. Para Alejandro Sánchez, el espectáculo natural y las sensaciones con el 100% del Sol eclipsado no tienen nada que ver con verlo al 99%. Por eso, “todo el mundo va a querer desplazarse a la zona de totalidad durante los eclipses de 2026 y 2027, aunque en el resto de España puedan verse como eclipses parciales”.

El eclipse solar anular del 14 de octubre de 2023, visto desde la provincia de Cocle (Panamá).
Bienvenido Velasco (EFE)

Como colofón a este trío de grandes eclipses, el 26 de enero de 2028, tendrá lugar un eclipse anular; un caso muy particular, casi igual a uno total, pero como la Luna está más lejos de la Tierra, se ve más pequeña: tapa todo el Sol menos el borde, dejando a la vista un ligero anillo. Cruzará el sur de la península Ibérica de nuevo en dirección al nordeste de España, para morir justo antes de llegar a Barcelona y Mallorca. Una vez más, se producirá muy cerca de la puesta de sol, lo que dificultará su contemplación desde las ciudades y zonas montañosas, pero la vista del anillo de fuego característico de un eclipse anular, casi tocando el mar Mediterráneo, dejará multitud de fotografías para el recuerdo. En esta ocasión, también Ecuador, Perú y Brasil podrán disfrutar del eclipse anular antes de que cruce el océano Atlántico.

Una ocasión única en la vida

Para encontrar un fenómeno similar a estros tres grandes eclipses encadenados en España hay que remontarse a los totales de 1900 y 1905 y el híbrido —mezcla de total y anular— de 1912. Pero que se produzcan en tres años seguidos, y solo un siglo después de aquel ya excepcional trío, lo convierte en algo todavía más insólito. Mirando hacia el futuro, también es una afortunada casualidad que el siguiente eclipse total en Europa será en 2053 y tendrá un recorrido por el estrecho de Gibraltar muy similar al de 2027.

Y a partir de ahí, “nadie que ahora viva volverá a ver un eclipse total en España, ni una sucesión de eclipses tan juntos en Europa”, advierte Alejandro Sánchez. Habrá que esperar a 2081 para que un eclipse total cruce el viejo continente, con una trayectoria muy similar al de 1999. El siguiente, en 2088, cruzará Grecia y en, 2090, el último eclipse total europeo del siglo pasará por extremo sur del Reino Unido y el noroeste de Francia. Y en todo el siglo XXII, nuestros descendientes únicamente podrán contemplar dos eclipses totales en Europa, que pasarán rozando Escandinavia.

Varias personas contemplan el gran eclipse del 11 de agosto de 1999 en Madrid, donde fue parcial.
Varias personas contemplan el gran eclipse del 11 de agosto de 1999 en Madrid, donde fue parcial.Gorka Lejarcegi

Este preciso conocimiento de los eclipses futuros —conocemos la fecha y hora exacta de los que sucederán en los próximos mil años— atraerá a España a multitudes de turistas y aficionados a la astronomía de todo el continente y también del resto del mundo. La temporada alta de eclipses europeos del siglo XXI coincidirá, además, en 2026 y 2027 en pleno mes de agosto. “Esto será como acoger un Mundial de fútbol, pero con una gran diferencia: la imprevisibilidad de las condiciones meteorológicas hará que no sepamos dónde se va a celebrar la gran final hasta unas horas antes. Y todo el mundo va a querer ir a verla”, concluye Sánchez.

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